La Gestión de los Recursos: natural e inevitablemente Disruptiva

La Gestión de los Recursos: natural e inevitablemente Disruptiva

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La combinación de una mayor demanda y unos recursos más escasos está empujando a muchas industrias a reinventarse tecnológicamente. Su determinación en reducir este déficit ha conducido a cambios que en algunos campos se están convirtiendo en tendencias seculares.

Ya sean climáticos, ambientales o agrícolas, los principales cambios de las últimas décadas han sido impulsados por el mismo fenómeno: el crecimiento de la población.

+++ INFOGRAPHIE

Este crecimiento exponencial está sacando a la luz la cuestión de los recursos que lo acompañarán. Reducir el déficit estructural entre necesidades y reservas es fundamental y vital para la humanidad. Naturalmente, en los últimos años ha tomado forma como un tema importante con características intrínsecamente disruptivas y ha sido un punto de encuentro entre investigación y la innovación.

Esto ha sido más evidente en el sector energético con el auge de las energías renovables. A diferencia de las industrias tradicionales, ésta es multifacética. Abarca un universo de varios sectores, incluyendo las energías renovables, el gas, la agricultura de precisión, redes inteligentes, la eficiencia energética y el almacenamiento. Cada campo, a su manera, ofrece una forma única de disrupción en la manera en que aborda la cuestión de los recursos.

Por ejemplo, la evolución reciente de la agricultura apunta a una profunda transformación en los próximos años:

  • El desarrollo agrícola ha consistido en aumentar los rendimientos mediante la mejora de las semillas híbridas u orgánicas desde el comienzo de la Revolución Verde en la década de 1960;
  • Se centrará en la yuxtaposición de varias especialidades para optimizar la fertilización, la plantación y el riego en los próximos años. Estas fuentes de influencia se utilizarán de forma sincronizada para mejorar la productividad agrícola.
  • Algunas de las actuales vías de desarrollo son el aumento de la precisión de los datos meteorológicos y el uso de la biotecnología para hacer que los cereales sean entre un 15% y un 20% más grandes.
  • Llegará el día en que los tractores autónomos podrán cultivar campos que han sido geolocalizados, cartografiados y clasificados por GPS. Al igual que los drones, este desarrollo tecnológico contribuirá a mitigar la posible escasez de mano de obra que podría provocar el envejecimiento de la población agrícola y aportará mejoras cualitativas a través de la agricultura de precisión.

Pero desde hace varios años, el foco está en los recursos energéticos.

La optimización de los recursos energéticos depende de varios factores, como el uso de energías renovables. Con sus 90.000 teravatios, el sol satisface las necesidades de consumo anual de la humanidad en hora y media. La investigación fotovoltaica se centra en aumentar el rendimiento de la materia prima, es decir, el silicio. En 2010, se necesitaban ocho gramos para producir un vatio. Ahora sólo cinco gramos son suficientes.

Una compañía como Trina Solar ha reducido su estructura de costes en un 16% anual. Esta reducción constante ha llevado el precio por kilovatio-hora a unos 10 centavos – o incluso 3 centavos en lugares como Emiratos Árabes Unidos – un coste que es más o menos comparable al del gas natural.

El problema básico en energía sigue siendo el propio almacenamiento, pero esta cuestión está siendo tratada. Ya no se trata tanto de capacidades de almacenamiento como una arquitectura de red cada vez más descentralizada. La solución probablemente requerirá producción y almacenamiento individual. Este canal de desarrollo está despertando un gran interés en compañías como Tesla y Panasonic.

A la espera de una revolución tangible en este campo, los esfuerzos de los últimos años se han centrado en la implementación de redes inteligentes o “smart grids”. El auge de este tipo de redes ha sido una respuesta a las nuevas normas de gestión de los recursos en el entorno urbano. Concretamente, el objetivo es tener en cuenta los retos medioambientales en los nuevos edificios y una mejor optimización de su consumo.

En cierto modo, la smat grid está trazando la silueta de las ciudades del mañana en el ámbito de la seguridad, el aire acondicionado, el agua y la iluminación. El tema ha dado lugar a compañías como Brown Equity, que, tras especializarse inicialmente en bombillas LED, se ha expandido a plataformas para gestionar el consumo energético de los edificios. Otra compañía es Badger Meter, especializada en sistemas de monitorización de agua, un área de especial importancia, ya que actualmente el 50% de las reservas del mundo están desperdiciadas.

La gestión de los recursos naturales es ahora un reto esencial para el desarrollo humano.

Basándose en el principio de la necesidad de soluciones innovadoras en este campo, las compañías han iniciado un proceso de disrupción que en muchos sectores no ha hecho más que empezar. La industria se ha dado cuenta rápidamente de este tema, tanto por las restricciones reglamentarias impuestas como por los beneficios económicos que genera.

Además de la innovación, el comportamiento humano tendrá que evolucionar en esta dirección, y habrá que apoyar las iniciativas, incluidas medidas políticas enérgicas como el Acuerdo de París, a fin de hacer frente a los retos medioambientales con eficacia.